Matehuala, la hidra despierta
Por: Kenia Hernández
La desaparición forzada -y posterior localización- de siete personas en Matehuala dejó mucho más, que un simple mal sabor de boca. La ciudad de las camelias permanece como un foco rojo de inseguridad en el Estado, según confirmó el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, esto, después de que, en las últimas semanas, el Altiplano se convirtió en un auténtico campo de batalla.
La noticia que relata cómo un grupo de electricistas originarios de Cárdenas, fueron privados de la libertad el sábado 21 de marzo sobre la carretera 57, revela no solo una advertencia sobre la posible incursión del crimen organizado -o intento de ello- en aquella parte de San Luis Potosí; sino que, además, evidencia que la logística de ciertos negocios es cada vez, más sofisticada, apuntando hacia la negociación.
Repasemos: siete masculinos con ficha de búsqueda regresaron caminando a una caseta luego de estar dos días recluidos en la oscuridad. Cuando la autoridad de esta entidad los localizó, su declaración extraoficial fue que, antes de ser liberados por el grupo delictivo (no especificado), sus secuestradores les dijeron que los habían levantado para trabajar con ellos. Esa es la nota que usted, leyó en muchos portales informativos, respaldada también por las declaraciones del jefe del ejecutivo estatal quien aseguró que no habrá impunidad. Por otra parte, quedan muchos huecos en la investigación, lo más esencial sobre qué orilló a esta liberación sin aparente intervención oficial o cateo policial.
En la mañana de este martes, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Estatal (SSPCE) confirmó dos detenciones en la municipalidad, por delitos contra la salud, entre ellos resaltó la aprehensión del director de la Policía Municipal de Matehuala, Jorge Peña, quien presuntamente, portaba más 17 kilos de droga en un vehículo oficial. La nota que trascendió a medios nacionales se manejó como supuestamente relacionada con la desaparición ya mencionada. Más tarde, el alcalde del municipio, Raúl Ortega Rodríguez, declaró que las responsabilidades deberán ser deslindadas a quien corresponda, así como señaló que, con relación al segundo detenido, responde a un ex trabajador del ayuntamiento que trabajó durante la administración 2018-2021.
Nuevamente, el juego de las adivinanzas pone en jaque la responsabilidad de las autoridades para informar, Ortega Rodríguez pidió a los medios no politizar las capturas policiacas, pero con tantas coincidencias resulta difícil. Cabe recordar que, a inicios de marzo, otro hecho puso de por medio la tranquilidad en la cabecera del Altiplano: dos civiles perdieron la vida a manos de agentes de la Guardia Civil Estatal (GCE), quienes les dispararon. De acuerdo con el último reporte de la Fiscalía Estatal, el incidente sucedió durante una persecución contra delincuentes, cuando aparentemente, las víctimas quedaron atrapadas y recibieron múltiples disparos, entre ellos, falleció el joven de 22 años, Yahir García Herrera, integrante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Matehuala. Los elementos de seguridad fueron vinculados a proceso por ello.
Lo anterior confabula con otra balacera registrada el 12 de marzo, en la colonia Juárez cuando la GCE intervino en un enfrentamiento contra civiles armados. La violencia cada vez más estruendosa no alienta a la población para salir de noche, en cuanto cae el sol, diversas calles se contemplan vacías.
Aunque como prensa, es irresponsable generar conjeturas a partir de exclusivas y respuestas oficialistas, el calor de los hechos genera una pregunta puntual: ¿La inseguridad en Matehuala está relacionada con una reestructuración de las plazas del crimen? Un mes después de que fuera abatido Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la estructura del narcotráfico se sacudió violentamente, pero lejos de traernos calma, en todo el país nos recordó el espejismo del llamado orden. Lo que en análisis político ilustran como La Cabeza de la Hidra, es en la realidad, una fragmentación del narcotráfico con sed de poder.
Hasta el momento, autoridades estatales reiteraron, primero que, hasta este lunes, la prioridad era garantizar la localización de los electricistas desaparecidos. Después, que no habrá impunidad para los implicados. No obstante, como en la mitología griega, tal vez cortar cabezas no es la solución integral para este problema. A la vez que se genera la teoría de si la caída de El Mencho, al fin, provocó una oleada tardía de violencia en el Altiplano; vale la pena también analizar lo escarpado del terreno porque lo que ayer sucedía en las sombras del semi desierto, hoy sale a la luz para ganar territorio en la lucha del poder.
