ENTRE FE Y TRADICIÓN, DAN INICIÓ LAS FIESTAS DE LA VIRGEN DEL ROSARIO.
Entre el jolgorio, las danzas, la música y una gran muestra de fe, dieron inicio las fiestas en honor a la Virgen del Rosario en Charcas.
Ante una multitud que se concentró en la Parroquia de San Francisco de Asís, el Pbro. Francisco Ramírez Sánchez y el Padre Ignacio Rivera Martínez, celebraron la Eucaristía en honor a la Virgen del Rosario, previo a la tradicional bajada de la Sagrada Imagen.
Durante la celebración, ambos sacerdotes invitaron a los asistentes a vivir estas fiestas con orden, como agrada a la Virgen María, y a demostrar, más allá de la devoción, verdaderas muestras de fe, amor y respeto.
Al término de la Eucaristía, entre el estruendo de los cohetes y los toques de la Banda de Guerra, la Virgen del Rosario fue encaminada por vecinos del barrio de Potrerillos hacia la puerta de la parroquia, para dar inicio a su peregrinar con motivo de la fiesta en su honor.
La Sagrada Imagen, cargada en hombros y acompañada por una gran cantidad de fieles, músicos y danzantes, recorrió diversas calles hasta llegar a las puertas de la capilla de Santa Rosa de Lima, donde ya era esperada por los vecinos del lugar, quienes le brindaron una sentida y cálida bienvenida.
Al pie de la capilla fue colocada la imagen de la Virgen, donde se rezó el Santo Rosario. Posteriormente, se dio paso a un festival artístico y cultural en el que se recordó la identidad del pueblo minero, abordando parte de la historia de Charcas, sin dejar de lado su origen y la relación de las riquezas de esta tierra con la devoción a la Virgen del Rosario.
Más tarde, la Sagrada Imagen regresó a su sitio de honor, donde permanecerá hasta mediados del mes de septiembre, recibiendo a grandes multitudes provenientes de diversas partes del país y del extranjero, quienes llegarán para rendirle tributo y agradecerle por los favores recibidos.
Así dieron inicio las fiestas patronales de Charcas, una celebración popular y tradicional marcada por la profunda devoción de un pueblo que conserva 420 años de historia de fe y 452 años de historia y tradición.
